Fuente de la foto: K.Jakubowska / Shutterstock.com
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El grupo de trabajo de la ONU condenó «la práctica de prisión discriminatoria contra los Testigos de Jehová» y exigió su liberación inmediata.
Región de Novosibirsk, Región de Tomsk, Región de Nizhegorod, Área Autónoma Judía, Región de Tver, Región de Kemerovo, Territorio de Altái, Región de Kostromá, Moscú, Región de Astracán, Territorio de Krasnodar, Territorio de Primorie, SuizaPrivación ilegal de libertad, enjuiciamiento penal por la práctica pacífica de la fe y persecución discriminatoria por motivos religiosos: tales violaciones fueron señaladas por el Grupo de Trabajo de la ONU sobre la Detención Arbitraria en relación con 26 Testigos de Jehová. El organismo adoptó la correspondiente opinión el 30 de marzo de 2026.
El caso abarca los acontecimientos ocurridos entre 2018 y 2025 y afecta a 19 hombres y 7 mujeres de Novosibirsk, Tomsk, Kstovo (región de Nizhni Nóvgorod), Birobidzhan, Konakovo (región de Tver), Prokopyevsk (región de Kémerovo), Rubtsovsk (territorio de Altái), Kostromá, Moscú, Astracán, Kholmskaya (territorio de Krasnodar) y Yaroslavski (territorio de Primorie). La mayoría siguen en detención preventiva, mientras que otros ya cumplen condena en colonias penitenciarias. Solo uno de los solicitantes no se encuentra ahora entre rejas: Oleg Postnikov. Su causa penal fue enviada para un nuevo examen.
«El Grupo de Trabajo está especialmente preocupado por el hecho de que, según la información disponible, 17 de las personas mencionadas han permanecido de forma continua bajo alguna modalidad de privación de libertad en espera de juicio durante varios años desde 2019. Ello agrava aún más la gravedad de la inaplicación injustificada de la medida cautelar», se indica en la opinión (apartado 129). Entre quienes llevan años detenidos figuran Alexandr Ivshin, de 68 años (más de 5 años), Anna Safronova, de 60 años (más de 4 años), y Andréi Vlasov, de 57 años (alrededor de 4 años).
El Grupo de Trabajo concluyó que el enjuiciamiento penal de los solicitantes fue consecuencia directa del ejercicio por parte de los creyentes de su libertad de religión, de expresión y de reunión pacífica. «Los registros, detenciones, presentación de cargos y la reclusión provisional tuvieron como objetivo a numerosos seguidores de esta religión, a menudo únicamente por participar en servicios religiosos conjuntos. No se presentaron contrargumentos corroborados […]. Estos casos evidencian una práctica de detenciones discriminatorias y privación de libertad de los Testigos de Jehová», señala la opinión (apartados 143 y 144).
Los expertos exigieron a Rusia la liberación inmediata de los 26 solicitantes, el reconocimiento de su derecho a recibir compensación, la realización de una investigación exhaustiva e independiente y la adopción de medidas contra los responsables de las detenciones ilegales. Al mismo tiempo, el grupo hizo hincapié en la necesidad de que la legislación y la aplicación de la ley se ajusten a los compromisos internacionales del país.
Este es ya el cuarto caso en que el Grupo de Trabajo de la ONU condena la persecución de los Testigos de Jehová en Rusia. Aunque las opiniones de este organismo no son sentencias de un tribunal internacional, las autoridades rusas no están facultadas para ignorarlas. El Tribunal Constitucional de la Federación de Rusia, en su Resolución de 9 de junio de 2015 Nº 1276-O, señaló que la Federación de Rusia está obligada a valorar debidamente tales conclusiones y considerar la posibilidad de restablecer los derechos vulnerados, incluso hasta revisar las decisiones judiciales que condujeron a la violación establecida. El tiempo mostrará cómo responderán las autoridades a la nueva opinión del Grupo de Trabajo. Rusia dispone de seis meses para informar sobre las medidas adoptadas.






























