«No tengo enemigos y siempre estoy dispuesta a ayudar a las personas. Entonces, ¿cómo puedo ser una extremista?» — dijo la creyente en su última palabra.
Transcripción:
Su señoría, yo, Ekaterina Nikolaevna Demidova, aún no puedo entender por qué estoy aquí. Toda mi vida trabajé para el Estado, no para mí misma. Solo hice el bien a las personas. Nadie podrá decirle que he insultado a alguien o que no he prestado ayuda a quien la necesitaba. Hasta el día de hoy visito a niños de un orfanato. A pesar de mi pensión pequeña, siempre procuro darles algún regalo.
¿Acaso está prohibido en nuestro país hablar con las personas de cosas buenas, saludar, hablar de Dios? Desde mi infancia, mis padres me inculcaron el amor a Dios y me motivaron a leer la Biblia. Gracias a Dios aprendí a respetar aún más a los demás.
En la Biblia se dice: «Alimenta a tu enemigo». Yo no tengo enemigos y siempre estoy dispuesta a ayudar a la gente. ¿Cómo se puede considerar que soy extremista? Yo respeto las leyes del país donde vivo. Jesús dijo, y esas palabras están registradas en la Biblia: «Dad a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios». No tengo deudas con el Estado...
Dios quiere que cuente a la gente buenas noticias, y por amor a Dios lo hago. Por ejemplo, sobre que el esposo debe respetar a la esposa y la esposa al esposo, y que los hijos deben obedecer a sus padres. Nadie tiene derecho a obligar a alguien a escuchar las Escrituras. Es decisión de cada persona.
Gracias a la Palabra de Dios, la Biblia, me he vuelto mucho más bondadosa, he aprendido a respetar la opinión de los demás, a hacer el bien y tratar a las personas con respeto en cualquier circunstancia. Al ver en el tribunal la grabación realizada durante mi trabajo en el ministerio, vimos que me comunicaba con la empleada Anya. Se veía y escuchaba claramente que Anya misma quiso hablar conmigo sobre la Biblia. Ella me hacía preguntas y yo le respondía con respeto. Hablábamos sobre religión. Yo le dije que cada persona decide qué religión escoger y que tiene ese derecho; sobre que somos hijos de Dios y él quiere que nos respetemos unos a otros; sobre Jesús que nos enseñó …